Hay fechas que, sin planearlo demasiado, acaban teniendo un significado especial.
El pasado 1 de abril de 2022 no solo marcaba el primer aniversario de VINCUSYS, sino que también fue el día que elegimos para lanzar oficialmente VINCUTICKET.
Y no lo hicimos solo con una nota de prensa ni con un simple “ya está on-line”. Decidimos hacerlo en persona, rodeados de gente cercana y en un ambiente que tuviese sentido.
El sitio elegido fue el Café Camalea, en Santiago de Compostela. Un espacio que encajaba perfectamente con la idea que teníamos en mente: algo cercano, sin artificios, sin postureo, pero con intención.
Invitamos a amigos, familia y gente que, de una forma u otra, ha estado presente en el camino hasta aquí. Porque, siendo sincero, este tipo de proyectos nunca son solo “tuyos”, siempre hay gente detrás.
La presentación fue exactamente como esperábamos, nada rígido ni encorsetado.
Hubo pinchos, algo de beber y, sobre todo, muchas conversaciones, de esas que surgen sin guion, porque al final, más allá de enseñar una plataforma, lo importante era compartir lo que hay detrás.
Qué es VINCUTICKET
Para los que estuvisteis allí, esto ya lo escuchasteis, pero tiene sentido dejarlo también por escrito.
VINCUTICKET nace como un portal de venta de entradas abierto a todo tipo de eventos. Una ticketera pensada para facilitar la vida a organizadores que necesitan una herramienta sencilla, funcional y sin complicaciones innecesarias.
Pero más allá de la definición, lo importante es el enfoque, no queríamos hacer “otra más”, queríamos hacer algo útil de verdad.
Un lanzamiento sin grandes discursos
Si te soy sincero, no hubo un momento de “ahora empieza la presentación” con aplausos y foco encima y creo que eso es precisamente lo que hizo que todo fuese más natural.
Simplemente hicimos un breve discurso por parte de mi socia Teresa y mío como pistoletazo de salida y dar la bienvenida a este evento que a parte de ser el inicio de este proyecto nos sirvió para celebrar el primer aniversario de VINCUSYS con muchos de nuestros clientes.
Posteriormente, entre el picoteo fueren surgiendo explicaciones más detalladas que fueron saliendo entre conversaciones y preguntas. Eso, para mí, tiene mucho más valor que cualquier presentación preparada al milímetro.
Hay algo curioso cuando presentas un proyecto en el que llevas tiempo trabajando. Por un lado, tienes ganas de enseñarlo, pero por otro, te expones, porque ya no está solo en tu cabeza ni en tu entorno de trabajo.
La gente opina, pregunta y sugiere, lo que es muy positivo, pero a veces da vértigo.
El primer aniversario de VINCUSYS
Como ya podéis imaginar, no fue casualidad hacerlo ese día. El primer aniversario de VINCUSYS era el momento perfecto para lanzar algo como VINCUTICKET.
Porque representa bastante bien lo que estamos construyendo, tecnología aplicada a necesidades reales y proyectos que nacen desde la experiencia.
Y una forma de trabajar muy enfocada en aportar valor.
Mis sensaciones
Ahora, con un poco de perspectiva después de la presentación, hay algo que me llevo claro. Ha merecido la pena hacerlo así, con gente cercana.
Porque al final, estos momentos son los que realmente construyen la base de lo que viene después.
La presentación fue solo el inicio. Ahora toca ver cómo evoluciona, escuchar a los usuarios y mejorar.
Porque si algo tengo claro después de estos años es que los proyectos no se definen el día que los lanzas, se definen en todo lo que haces después.